
DOS SANTUARIOS EN UN JARDÍN SECRETO
Ubicados en un jardín escondido junto al histórico Palacio Mon Repos en Corfú, dos modestos almacenes del siglo XIX han sido transformados por Isola Studio en serenos refugios para huéspedes. Estas estructuras, antaño utilitarias, son ahora tranquilos santuarios, cada uno una cuidada síntesis del rico legado de la zona, la naturaleza mediterránea y la maestría artesanal.
Habitación 1
La habitación más grande se concibió como una suite diáfana y acogedora, donde las zonas de descanso y estar están sutilmente separadas por paneles correderos de vidrio estriado enmarcados en madera maciza de iroko.
La habitación es una cálida armonía de texturas y tonos, sobre un fondo blanco impoluto.
El suelo de baldosas de piedra negra aporta solidez y firmeza, mientras que la veta variada de tres tipos de madera distintos —iroko, Encino Americano y contrachapado lacado— añade riqueza natural a la paleta de colores.
Cada mueble fue diseñado a medida por los arquitectos y elaborado artesanalmente con roble americano macizo de 5 cm de grosor. Los armarios, integrados en la arquitectura de la habitación, combinan madera contrachapada lacada en blanco con intrincadas uniones de Encino Americano. En el interior, los acabados de madera contrachapada chapada en encino aportan una uniformidad impecable.
Habitación 2
La segunda habitación, que antes era un pequeño trastero, presenta un diseño más compacto pero igualmente refinado. Aquí, una gran pared arquitectónica se convierte en telón de fondo y en un sistema de almacenamiento altamente funcional. Acabada en madera contrachapada lacada en verde oscuro, alberga la unidad de aire acondicionado, el armario, la cocina, los sistemas eléctricos y los artículos de uso diario, todo ello discretamente integrado tras líneas limpias.
El color de los armarios armoniza directamente con el exuberante verdor del jardín circundante, reforzando el diálogo entre el interior y la naturaleza.
Mientras tanto, el suelo de baldosas beige con aspecto de piedra evoca la sensación de un patio mediterráneo, integrando el exterior en el interior. En el corazón de ambas habitaciones reside un profundo respeto por la artesanía. El meticuloso trabajo de la madera y las uniones de alta calidad no fueron solo decisiones estéticas, sino muestras de cuidado. Cada junta, panel y elemento personalizado fue diseñado a escala 1:1 y materializado por expertos carpinteros y artesanos del vidrio locales.
Mediante un diseño sobrio, materiales naturales y una atención excepcional al detalle, los espacios transmiten una sensación de quietud y atemporalidad, ofreciendo no solo alojamiento, sino también un santuario.
© Pierre Littig





